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Dónde se encuentran los recursos en Colombia – Sectores – Economía

En Colombia las personas tienen necesidades extraordinarias en educación, salud, ingresos y empleo. Todas requieren recursos. ¿Cómo puede el Gobierno emplear esfuerzos para conseguirlos?

Podría incrementar dramáticamente la tributación de las personas. Pero en Colombia muy poca gente puede pagar impuestos. El 70 por ciento de la población tiene ingresos mensuales inferiores a 600.000 pesos, y un 98 por ciento de la población tiene ingresos mensuales de menos de 3’000.000 de pesos (según el Dane).

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Un incremento de la tributación de los más pudientes, así fuera desmesurado, no tiene tanto impacto por lo que son tan pocos y los demás son tantos. Si por ejemplo se lograra doblar el impuesto de renta, se recaudarían unos 15 billones de pesos anualmente (según información de la Dian), equivalente a una reforma tributaria.

Para entender mejor su impacto, este monto generaría un valor de solo 40.000 pesos mensuales por cada persona que devenga menos de 600.000 pesos.

El Gobierno podría también incrementar los impuestos del sector empresarial. Pero la carga tributaria de este segmento es ya bastante alta. El impuesto de renta es del 32 por ciento, comparado con el 22 por ciento en los países de la Ocde. Aumentar significativamente la tasa afectaría la competitividad y la inversión en el país, junto con los empleos que se generan.

Aun si se lograra aumentar su contribución en 50 por ciento, por ejemplo, a través de la eliminación de exenciones tributarias, se recaudarían 28 billones de pesos anualmente, equivalente a 70.000 pesos mensuales por persona de bajo ingreso.

El Gobierno podría tratar de endeudarse, aunque esto no representa una fuente duradera de recursos. La deuda del Gobierno ha estado aumentando significativamente en los últimos años, para financiar el déficit anual: en épocas normales los gastos exceden en 10 a 20 por ciento los ingresos.

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El país perdió recientemente su buena calificación de riesgo. Esto trascenderá en mayores costos de interés, y reducción de la confianza y la inversión en el país. El Gobierno deberá seguir recurriendo a deuda nueva para continuar financiando los gastos ya asumidos y que contribuyen al déficit, por lo cual no tendrá espacio para adquirir deuda adicional y cubrir gastos nuevos.

El aporte personal

El Gobierno podría recortar sus gastos de funcionamiento. Si lograra encontrar eficiencias en un 10 por ciento, como lo haría una empresa en aprietos, sin impactar sustancialmente los programas recortados, se generarían 20 billones de pesos anualmente, equivalente a solo 50.000 pesos mensuales por persona de bajo ingreso.

Si consiguiera también reducir sustancialmente lo perdido en corrupción, y lograra recuperar otro 10 por ciento de los gastos de funcionamiento, se obtendrían otros 50.000 pesos mensuales por persona. Serían objetivos muy ambiciosos, pero muestra lo que habría disponible por persona.

Hay un camino entonces
para crear verdaderos recursos, que apunta al desarrollo del conocimiento y la responsabilidad.

El Gobierno podría contemplar una venta de activos del Estado o acudir a las reservas del Banco de la República. A través de estas fuentes se podría captar una cantidad significativa de recursos, aunque serían limitados y se gastarían en el corto plazo.

Una venta de empresas del Estado genera además controversia, pues representa una privatización. Tampoco es normal disponer de las reservas del Banco, destinadas principalmente para defender la moneda. Si se pudiera vender un 20 por ciento de participación de las dos empresas más grandes, Ecopetrol e ISA, se lograría captar unos 35 billones de pesos, equivalente a 90.000 pesos mensuales por persona de bajo ingreso, por un año.

Si se lograra disponer de 20 por ciento de las reservas del Banco de la República se generarían unos 45 billones de pesos, equivalente a 110.000 pesos mensuales por persona de bajo ingreso, por un año.

Estos son los únicos mecanismos que tiene un gobierno, de derecha o de izquierda, para generar recursos. Son los mismos que utiliza una empresa o un hogar: aumentar ingresos, recortar gastos, utilizar ahorros, vender activos o adquirir deuda. Si se suman los recursos descritos, que usan supuestos muy optimistas, se recogería solo 210.000 pesos mensuales por persona recurrentemente y 200.000 pesos mensuales por solo un año, para financiar educación, salud, renta básica y otras necesidades. Unas cifras muy marginales para tantos requerimientos.

Lo que percibe la gente

Es evidente que el Gobierno cuenta con muy pocos recursos. Por más que pueda generar decenas de billones a través de reformas tributarias, estos recursos se diluyen dramáticamente cuando se asignan a decenas de millones de personas y se miden en un valor mensual por persona.

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Colombia tiene muy pocas personas con la capacidad de contribuir. Únicamente 2 por ciento de la población tiene ingresos superiores a 3’000.000 de pesos mensuales. La gente percibe que el Gobierno puede brindar soluciones, sin comprender que este depende a su vez de lo que el país le pueda generar. ¿Habrá alguna manera entonces de que el país pueda crear recursos significativos?

En 1980 el ingreso promedio por persona de Corea y Colombia eran similares. Corea era un país pobre, dependiente del sector agrícola. Su ingreso por persona aumentó a 10’000.000 de pesos mensuales en la actualidad, comparado con 2’000.000 de pesos en Colombia. Construyó millones de pesos adicionales por persona sin siquiera contar con los recursos naturales que tiene Colombia.

La llave de la plata

¿Cómo lo logró? A través de la educación. Su sistema no solo infunde conocimiento profundo de materias, sino que induce desde temprana edad valores claves como la responsabilidad, la decencia y el respeto. Los coreanos se volvieron innovadores en los sectores de la electrónica, automotor y energía. Comprendieron cómo funcionan la economía, el valor de las exportaciones y la importancia de los derechos y los deberes.

Los trabajadores se entregan en sus labores y los estudiantes se consagran a aprender. A partir de la educación y la responsabilidad construyeron grandes grupos empresariales, con productos de alto valor agregado, que a su vez crearon gran cantidad de empleo bien remunerado, y una base amplia de contribuyentes para el Estado.

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Hay un camino entonces para crear verdaderos recursos que apunta al desarrollo del conocimiento y la responsabilidad. Los pocos recursos del Gobierno deberán destinarse para maximizar el acceso a la educación.

La contribución principal tendrá que venir de los demás: los padres y profesores inculcando los valores del deber, la decencia y el respeto; los estudiantes consagrándose en sus colegios y universidades; las organizaciones de maestros priorizando los estudiantes; las instituciones educativas reconfigurando sus métodos y enfocándose en las profesiones del futuro; el Gobierno y el sector privado definiendo los sectores claves para impulsar; los trabajadores entregándose a la excelencia en sus labores y a la educación continua; los empresarios remunerando apropiadamente a los empleados y apoyando el primer empleo…

La tarea es realmente de todos.

JUAN PABLO OSPINA LARA
Para EL TIEMPO

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